jueves, 22 de enero de 2015

Molletes de Antequera rellenos de alboronía de berenjenas, calabaza y tofu a la plancha

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Aquí estoy de nuevo, he desaparecido unas semanas pero sigo aquí. He estado ocupada con eventos fuera del blog pero como siempre vuelvo a las andadas y me moría por compartir una nueva receta.

¡Gracias por vuestra paciencia y por ser y estar!

Hoy es un buen día, he descansado y me he levantado llena de energía positiva. He seguido un ritual matutino en mi santuario: un buen té de gengibre, limón, miel y canela y escuchar música. El sol entraba por la ventana del salón y no he podido estarme quieta en el sofá mucho rato.

Después de una buena ducha he bajado a pasear por el barrio y comprar los pocos ingredientes que me faltaban para preparar la receta, un par de macetas nuevas con flores de colores y con una sonrisa boba en la cara he respirado el aire fresco de la mañana.

Como siempre que cocino he puesto una emisora de música de la India, esta vez Hema Desai que siempre consigue que mi mente se controle y viaje al país donde viví las experiencias más increíbles.




Es muy importante que en la cocina todo esté localizado, organizado y limpio y que el ambiente se purifique con buena luz y sonidos que generen una atmósfera de paz y tranquilidad. Creo que todas las emociones se transmiten a la comida, al manipular los alimentos estamos en contacto con la tierra, con nuestro origen y podemos tanto transmitir energía positiva como negativa, amor, tristeza, pasión y dolor. Suena muy a Como agua para chocolate pero os puedo asegurar que he comprobado que en días de bajón es mejor que ni me acerque a la cocina o todo sale cortado o se quema o sale sin sabor ni gracia.

Hoy me sentía on fairy, llena de alegría y sin miedos, con las ganas que tengo este último año de comerme el mundo, mi mundo o el mundo entero.

Me he atrevido con estos panes típicos de Andalucía y para rellenarlos quería utilizar la calabaza que dejaron mis padres así que buscando recetas del Sur encontré esta de alboronía y me pareció perfecta.

Altamente recomendable para un aperitivo de domingo, un picnic, brunch o una cena ligera y diferente.



La alboronía es un pisto de verduras que como todas las recetas tradicionales admite variaciones y no he podido evitar darle mi toque y añadirle algunas especias de la India y guindilla para acabar con un regusto picante en la boca.

La miga del pan es indescriptible y a pesar de que mi horno es básico ha salido crujiente por fuera y tierno por dentro.

Agradezco la suerte que tengo de tener una familia que me quiere, mis padres me han ayudado este último mes a poner en orden mi piso, montar muebles y pequeños retoques que llevaban más de un año esperando. Tengo amigos increíbles llenos de dones, artistas de la cabeza a los pies que me llenan de inspiración. La receta de hoy es para agradecer a la vida que sea tan bella, aunque suene a tópico, por ser tan mágica.
Y ya me dejo de cursilerías y voy con la receta :)

La receta de los panes es del blog Webos Fritos (es la única que encontré sin ingredientes de origen animal y además es súper sencilla) y la de la alboronía está inspirada en la de Mercado Calabajío.

¡Espero que os guste!

Ingredientes:

Para 8 panecillos

500g de harina
320g de agua templada
10g de levadura fresca
10g de sal

Para el pisto (2-3 personas): 

500g de berenjena
2 tomates grandes de rama
1 pimiento verde tipo italiano
1 cebolla morada de Figueres
200g de calabaza
1/2 guindilla verde
1 dedo de gengibre fresco rallado
1 cdita de comino en grano
1 cdita de canela
1 diente de ajo
1/2 cdita de semillas de cilantro
1/2 cda de pimentón ahumado picante
1 cdita de azúcar moreno
4 cdas de aceite de oliva virgen extra
sal
pimienta negra al gusto
cilantro fresco para decorar

Tofu firme al gusto



Preparación: 

Los molletes: 

En un bol poner la harina y añadir la levadura, desmenuzar mezclando con la harina.
Agregar el resto de ingredientes y mezclar con mano firme. La masa no queda muy pegajosa y es fácil de manipular.
Sacar la masa del bol y trabajarla sin ejercer presión. Hay que estirarla, tomando el lado izquierdo, deslizar los dedos por debajo y los pulgares por encima, sin presionar.
Dejarla caer y repetir el proceso durante unos 3 minutos o hasta que la masa sea manejable. (en el post de Webos Fritos tenéis el proceso en vídeo)

Engrasar con aceite de oliva el bol y dejar la masa en reposo cubierta con un film también engrasado. Yo he metido el bol en el horno apagado durante 1 hora y media.

Mientras el pan va fermentando podemos ir preparando el pisto.

Pasado el tiempo de fermentación ponemos un poco de harina sobre el mármol y sacamos la masa del bol.
Precalentar el horno a 250º y separar la masa en 8 porciones de unos 100g cada una. Les damos forma de bola y dejamos que reposen 5 minutos. Estiramos la masa y tiramos del lado izquierdo al centro y sellamos, así con todos los lados y damos la vuelta. Repetir el mismo proceso con cada uno de los panecillos y ponerlos sobre la bandeja que vamos a usar para hornear, previamente engrasada con un poco de aceite.

En la misma bandeja cubrimos los panes con un paño de cocina enharinado y dejamos que vuelvan a subir durante 30 minutos.

Hornear unos 25 minutos a fuego medio/alto por arriba y por abajo. Como mi horno solamente se puede encender o arriba o abajo he cocinado los panes por abajo 20 minutos y los últimos 5 los he dorado con el grill.

En la receta explican un truco para obtener una corteza más crujiente pero mi horno es súper básico y a pesar de ello han quedado increíblemente crujientes por fuera y con una miga deliciosa por dentro.



El pisto o alboronía: 

En una olla doramos el diente de ajo picado, el gengibre rallado y la cebolla morada bien picada. Añadimos el pimiento verde y dejamos que se doren bien a fuego medio.
Agregamos la berenjena en cubos y removemos para que no se pegue.
Mientras tanto en una sartén preparamos la salsa de tomate. Lavamos y rallamos la pulpa de tomate. Calentar en la sartén unas cucharadas de aceite de oliva y sofreír los cominos, la guindilla, las semillas de cilantro y si quieres un poco de asafétida o 1/2 diente de ajo. Freímos el tomate a fuego medio y vamos removiendo para que espese. Añadir el azúcar moreno, un toque de canela y dejar que se cocine. ¡No hay nada como una buena salsa de tomate casera y no se tarda nada en prepararla!

Revisamos la berenjena y comprobamos que se haya cocinado un poco. Toca agregar la calabaza pelada y en cubos. Tapar la olla y dejar que se cueza. Cuando falte líquido agregamos la salsa de tomate y removemos. Tapar de nuevo y que se cocine a fuego medio/bajo.

Continuamos con la preparación de los molletes y justamente antes de servir doramos los filetitos de tofu firme y picamos bien el cilantro fresco.

Presentar los bocadillos abiertos por la mitad, sin cortar del todo para que la tapa del pan se mantenga sobre el relleno y servir con el tofu y unas hojas de cilantro fresco picado.

Este pisto se puede comer solo, con este pan, sobre unas tostadas, como acompañamiento de un buen arroz basmati. No lo he probado todavía pero si le añades unas cucharaditas de curry de Madrás y fríes unos trozos paneer con chapatis recién hechos puede ser increíble.

¡La cocina es una laboratorio de imaginación!

Así que manos a la obra y...Bon profit!!!



Os dejo un vídeo de Wareika, unos artistas que me han alegrado la mañana ;)