viernes, 28 de febrero de 2014

Scones Integrales de Pera y Especias Chai

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Estos días tengo insomnio, estoy ansiosa y no puedo dormir muchas horas. Cuando estás pasando por momentos así hay que buscar refugio en las cosas que importan, en mi caso es volver a la India en mis sueños, recordar los olores y los colores, la felicidad que viví los 3 meses de verano que estuve en Vrindavan.


Cuando necesito calma, cuando no puedo más con el estrés diario, en la cocina encuentro la paz, medito y sueño despierta. Es importante para mí también la música adecuada al momento y a lo que cocino. Pero esta vez era muy entrada la madrugada para poner música así que me limité a meditar en los recuerdos, en las sensaciones vividas.


En las calles de India es habitual encontrar viejecitos con carros de madera vendiendo té chai bien caliente, a pesar del calor. Todo puede parecer precario y que son pobres, caótico pero todo lo contrario, viven a otro ritmo, disfrutan los segundos de vida que les ha tocado. No digo que sea un Paraíso, en este mundo siempre habrá problemas que nos hagan olvidar lo que importa. Pero en India aunque sueñen con ser como Occidente tienen algo, tienen una riqueza espiritual insuperable, les miras a los ojos y hay una alegría, una belleza especial que me hacía saltar las lágrimas.

El chai nunca me sabrá como en la India a no ser que lo prepare mi hermana que tiene un toque especial inimitable. Anoche, sin poder dormir me puse a pensar qué hacer con la pera que tenía en la nevera y acabé horneando scones.


Hace algún tiempo me atreví con la receta de scones con arándanos del libro Delicias Veganas y esta vez les quise dar un twist.He versionado la receta de Toni Rodríguez con harina de espelta, pera, especias y Ghee. El resultado, un desayuno delicioso que te lleva directamente a la India de un bocado.

Teniendo en cuenta la historia de Inglaterra con India la fusión de estos pastelillos típicos de la cocina anglosajona con las especias nos recuerda la historia de un pueblo que luchó y consiguió su Independencia con gran coraje.


Ingredientes para 8 scones: 

370 g de harina de espelta
115 g de azúcar moreno de caña
15 g de azúcar vainillado
1 cdita de gengibre molido
1 cdita de canela molida
1 cdita de nuez moscada
1/2 cdita de clavo de olor molido
1/2 cdita de cardamomo molido
1/2 cdita de pimienta negra molida
1 cda de levadura en polvo
130 ml de agua
120 g de Ghee o margarina
1 pera
Sal del Atlántico


Preparación: 

Mezclar la harina, el azúcar, las especias molidas y la levadura. Agregar el Ghee o margarina a temperatura ambiente y amasar hasta que se formen grumos como las migas.

Agregar el agua y amasar bien.

Lavar y pelar la pera, quitarle el centro y trocearla en cubos no muy pequeños. Añadirla a la masa y formar un círculo. Cubrir un molde redondo de quiche con papel de horno, poner la masa y cortar 8 triángulos.

Espolvorear un poco de sal del Atlántico por encima. Esto es un toque resultado de olvidarme la sal en la masa pero le ha dado un efecto estético y sabroso que me ha gustado mucho.


Hornear a 180º durante unos 25 minutos. Mi horno solamente tiene dos posiciones y es de gas así que lo dejé un poco más del tiempo que pone en la receta que son 18 minutos.

Salieron con una textura suave y esponjosa, crujiente por fuera y con un sabor especiado delicioso. Servir con un té chai, café, EKO, achicoria o lo que más os guste. Son perfectos para el desayuno, un brunch, la merienda o un capricho a cualquier hora.

Bon apetite!


jueves, 27 de febrero de 2014

Moong Dhal Dosa o Crepes de lentejas amarillas - Sin Gluten {Ventanas Verdes}

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Este mes el reto de Ventanas Verdes propuso como tema las legumbres. Os invito a entrar en el enlace y disfrutar de todas las propuestas de las chicas que forman este grupo.

Hace unas semanas mis padres estuvieron en casa y me dejaron bastante moong dhal y pensé qué podía preparar con él. Ya hice un hummus y quedó de miedo pero quería probar algo distinto, algo de la India y opté por las dosas.


La entrada de hoy llega un poco tarde debido a que estos días no me encuentro muy bien, el lunes tuve un ataque de ansiedad, no podía respirar y me temblaban las manos. Supongo que he acabado sucumbiendo al estrés por muchos motivos y ahora estoy en casa, bastante floja para hacer nada. Al menos cocinar me da tranquilidad aunque no aguanto mucho en pie. Es por eso que las fotos no son de lo mejor que podría hacer pero os aseguro que las dosas os encantarán.

¿A quién no le gustan las crepes? Esta opción es completamente vegana y además permite combinar rellenos infinitos, el clásico de patata con especias o un buen chutney o cualquier verdura que os guste, queso, etc.


Las dosas son una especie de crepe con especias típica de la cocina del sur de la India. Se pueden encontrar fácilmente en los puestos de comida callejera rellenas de aloo masala o patatas especiadas. Es habitual comerlas como desayuno o merienda, son bajas en grasas y con un alto contenido de carbohidratos y proteínas. Constituyen un desayuno energético y lleno de matices.

El moong dhal es una variedad de lenteja amarilla con la que en la India se prepara la sopa que acompaña el arroz basmati diario. Las legumbres son la fuente básica de proteínas de la comida india y en combinación con el arroz es un plato de alto nivel proteico y fuente de aminoácidos. Hay muchas variedades de dhal pero el amarillo es para mí el más suave y mi favorito.

Se pueden preparar dhoklas, sopas y cremas con estas lentejas y cada región de la India tiene su masala o mezcla de especias distintiva. Iré indagando más recetas con el dhal que me queda.


Buscando recetas de dosas encontré la clásica de urad dhal fermentado con arroz pero Manjula propone una versión sencilla y por el resultado diría que igualmente deliciosa y crujiente. En este enlace tenéis la receta original y además un vídeo perfectamente explicado que aunque está en inglés se entiende muy bien.

Además lo bueno de estas crepes es que son aptos para celíacos así que podrán darse el placer de comer una crepe sin ningún temor.

Ingredientes para 6 Dosas: 

180 g de moong dhal
(yo uso la marca Natco y se encuentra en tiendas de productos de la India, en Barcelona en la C/ Sant Pau está el supermercado de J.K. Foods en el que encontraréis todos los ingredientes necesarios para cocinar comida india)
1 trocito de gengibre fresco pelado
2 chilis pequeños (depende de lo que os guste el picante, es opcional)
1 cdita de Panch phoron ( una mezcla de especias que lleva: comino, fenogreco, kalonji, mostaza y anís, también de la marca Natco y se encuentra en las tiendas de productos indios)
1/2 cdita de sal
7 cdas de aceite de oliva virgen extra o Ghee


Preparación: 

Lavar 3 veces el dhal en abundante agua removiendo las lentejas para que se limpien bien. Cubrir con agua no muy fría de nuevo y dejar en remojo mínimo 4 horas. Yo las tuve la noche entera porque entre una cosa y otra me puse con la receta demasiado tarde para esperar.

Pasado el tiempo de remojo eliminamos el agua y ponemos las lentejas en el vaso de batir. Añadimos el gengibre pelado y cortado pequeño, el aceite o Ghee, sal y batimos bien. El truco es que la masa quede suave pero no líquida, como una masa de tortitas.

Batidas las lentejas añadimos las especias, yo usé una mezcla que lleva comino, fenogreco, anís, mostaza y kalonji pero creo que si queremos ser imaginativos en la cocina podemos poner las especias que más nos gusten.


Calentamos una plancha antiadherente y con ayuda de una cuchara ponemos una medida de masa una vez que esté bien caliente. Repartir la masa formando círculos desde el centro hacia los bordes y esperar a que aparezcan unas burbujitas para darle la vuelta a la dosa. Con ayuda de una espátula y mucho cuidado volteamos la dosa y la cocinamos por el otro lado hasta que se dore.

Hay que tener en cuenta dos cosas antes de poner la masa, la plancha tiene que estar caliente pero no demasiado y tenemos que ser ágiles al mover la masa o de lo contrario se formarán pegotes y no quedará la textura deseada. Tener cuidado que no se quede demasiado fina porque se quebrarán las dosas ni demasiado gruesa porque no serán tan deliciosas.

La primera no os preocupéis si no os sale pero veréis que con la segunda la iréis pillando el truco.

Ir rellenando las dosas con lo que más os guste y reservarlas. Están buenas frías pero lo ideal es comerlas casi al momento, crujientes y tibias.


बोन एपीटिट = ¡Buen provecho! 

miércoles, 26 de febrero de 2014

Pretzels de pan blando {Bake The World}

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Como siempre llego justo a tiempo para publicar la receta para el reto de Bake The World pero esta vez al menos publico el mismo día que el resto de blogs que participan.

Antes de la receta un poco de historia sobre este conocido pan, sabía que su origen era alemán pero no el significado. Me encanta que antiguamente muchos de los platos tenían un trasfondo místico relacionado con la naturaleza. Esto les daba un significado y una fuerza especiales, no era solamente alimento para el cuerpo.

Un pretzel es un tipo de galleta o bollo horneado, y retorcido en forma de lazo. Su origen se encuentra en Alemania, y es bastante popular en AlsaciaAmérica del Norte y Australia. Su nombre proviene de la palabra alemana Brezel o Breze, derivada del latín bracellus, 'brazo pequeño'. Este nombre se debe a que su forma recuerda a dos brazos entrelazados. En Alemania y especialmente en Baviera, lugar de su nacimiento, el pretzel es muy diferente al de Estados Unidos. Forma parte de la comida típica del país y es un tipo de pan salado.
Sus ingredientes principales suelen ser: harina de trigo con levaduraleche y mantequilla; la masa se sumerge brevemente en una solución dehidróxido de sodio (soda cáustica) o bicarbonato de sodio al 3% antes de hornear, y usualmente se le añade sal, aunque también se hacen dulces, aromatizados con canelavainilla, etc. Algunas recetas regionales agregan huevo y ralladura de limón.Básicamente existen dos categorías: los pretzels de galleta y los pretzels de pan blando. El segundo tipo se puede preparar con una gran variedad de sabores, que incluyen almendraajo, etc.
Su origen parece estar relacionado con las festividades celtas que se realizaban al inicio de la primavera, cuando el sol transita por la constelación de Aries, el carnero, por lo que su característica forma representaría los cuernos de este animal zodiacal.
Los romanos los llamaron panis tordus. Hacia el 610, los monjes benedictinos de Borgoña y Renania los adoptaron para entregarlos como premio a los niños que realizaban sus tareas escolares. Ellos explicaban que los "brezel" representaban los brazos de un niño realizando sus plegarias y los llamaron brachiola o pretiola.
Su representación más antigua aparece en el Hortus Deliciarum, realizado en 1190. En una de las miniaturas del códice aparece la escena de un banquete en el que participan la reina Ester y su esposo el rey persa Asuero/Jerjes. Sobre la mesa, se observa un brezel a la derecha del rey.
En la tradición católica del sur de Alemania se utilizaban los "palmbrezel" para adornar las palmas que se llevaban a bendecir a la iglesia el Domingo de Ramos (Palmsonntag). (Fuente Wikipedia)


Recordando la experiencia de los bagels me he atrevido con los pretzels y han sido todo un triunfo. Me falta probar la versión de galleta más crujiente.

He utilizado la receta de Pepa Cooks con algunos cambios y el baño en bicarbonato que propone Le Pètrin.

No son tan complicado de preparar como los bagels pero hay que prepararlos con tiempo. Yo preparé la masa y la dejé reposar en la nevera la noche entera.

Leyendo todas las recetas que enviaron las chicas la que más me llamaba la atención era la de tipo galleta pero el tema de baño de sosa me complicaba demasiado las cosas y esta vez opté por la versión para mí más sencilla.

Espolvoreé cada pretzel diferente: semillas de sésamo tostadas, 3 pimientas molidas, coco seco rallado, sal natural del Algarve que te me trajo mi madre, tomillo y romero. ¡Espero que os gusten!


Ingredientes para 6 panes: 

250 g de harina
125 g de agua tibia
12 g de Ghee/mantequilla/margarina ó aceite de oliva virgen extra
5 g de levadura fresca
5 g de sal
semillas de sésamo tostado
mezcla de 3 pimientas
coco seco rallado
tomillo
romero
sal natural del Algarve o cualquier otra sal gourmet


Para el baño de bicarbonato usé:

1 L 250 g de agua tibia
50 g de bicarbonato

Preparación: 

Desmenuzar la levadura en el agua tibia y amasar todos los ingredientes juntos. Dejar leudar 1 hora al menos. Si hace frío, como en mi piso, meto la masa en el horno con un par de paños de cocina. Si quieres darle algo más de calor a la masa te puedes preparar un té mientras sube la masa que calentará la cocina entera ;)


Pasada la hora desgasamos la masa y formamos 6 bolitas. Dejar reposar de nuevo, yo las dejé unos 20 minutos y entonces estiramos con cuidado y alargamos. Ponemos los rulos de masa sobre una bandeja enharinada o engrasada y volvemos a dejar que repose un poco. Esta vez unos 10 minutos creo que los tuve reposando. Volvemos a alargar hasta tener unos rulos de 1,5 o 2 cm de grosor y unos 25 cm de largo.


Aquí es donde considero que fallé, debí alargar más la masa para que el efecto del lazo fuera más visible pero han quedado bonitos de todos modos. Siempre puedo volver a probar suerte de nuevo y variar la receta.

Hacer el nudo con las tiras de masa y guardar en la nevera toda la noche.

Al día siguiente precalentamos el horno a 230º.

Preparar el baño de bicarbonato, sumergir los pretzels unos 8 segundos y cubrir con las semillas.

Hornear 10-15 minutos. Una vez listos poner sobre una rejilla a enfríar.

Mis pretzels no han quedado muy oscuros, supongo que es por haberlos horneado solamente con el fuego de abajo, cosas de las cocinas antiguas de gas. Pero para ser los primeros estoy contenta.

Recién salidos del horno son tiernos y deliciosos, pasado un día si los tuestas están increíbles. Con un poco de queso de untar y unas rodajas de calabacín bien finas, crema de avellanas, o cualquier relleno que os guste. Acompañando un buen té, un café o lo que os apetezca beber.

Guten apetit!

miércoles, 19 de febrero de 2014

Pintxos de Chutney de Plátano y Nutella {Afrodisíaca}

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El viernes pasado se celebraba San Valentín y mi blog cumplía 1 año. 1 año en el que mi vida ha dado un gran giro, en el que he conocido a personas increíbles y me he reconciliado con aspectos de mi vida que tenía algo olvidados. Sigo aprendiendo, he sobrevivido al año de la Serpiente y como buen Tigre de fuego este año del Caballo me augura más cambios y buenas experiencias.


El día de San Valentín me empalaga salir a la calle. No es que no sea romántica, es que no me apunto a las celebraciones que suponen un consumismo loco. Las calles llenas de corazones rojos, flores rojas y demás regalos cursis a más no poder. Prefiero mil veces que un día cualquiera, sin motivo aparente, simplemente porque sí, me preparen o preparar yo una cena especial. No quiero decir con esto que no respeto a los que les guste celebrar este día y por eso, para celebrar el amor propongo esta receta.


Como os dije en el post anterior tuve un encargo de catering para un cumpleaños y aunque la combinación de plátano y chocolate no es nada nuevo sí que le di mi toque especial inspirada por esta nueva etapa de mi vida en la que estoy aprendiendo a amar mi libertad, mis amigos, mi familia, mi ciudad, leer de nuevo con voracidad, caminar escuchando música, bailar, disfrutar de la vida y de mí misma.

Quería fusionar los sabores de la India y un clásico de nuestra infancia, la Nutella.

El chutney es una salsa típica de la India que como alguien me dijo una vez: tiene que estar tan picante que quieras dejar de comerlo pero suficientemente dulce para que no puedas hacerlo. Y si además combinas especias afrodisíacas con chocolate tienes un resultado bombástico.


El gengibre, la canela, el cardamomo, los clavos de olor, el comino y la pimienta de cayena están en la lista de especias que despiertan el deseo y leyendo sobre la historia del chocolate ya los aztecas mezclaban el cacao con chili picante para obtener fuerza y despertar el apetito sexual.

Así que os animo a probar este chutney en un día cualquiera, como lo he presentado yo, sobre unas rodajas de pan con nutella o sobre unas tortitas recién hechas, unas crepes, gofres o lo que se os ocurra. También está delicioso con arroz basmati y unos chapatis recién hechos.

Ingredientes para 10 personas o 20 rebanadas pequeñas de pan: 

6 plátanos maduros
1 ramita de canela de Ceylan
1/2 cda de gengibre fresco rallado
4 clavos de olor
5 vainas de cardamomo
3 vainas de pimienta de cayena
1 cdita de semillas de comino
2 cdas generosas de Ghee ó mantequilla ó aceite de oliva virgen extra
1 pizca de sal
70g de azúcar moreno
Nutella al gusto (también se puede hacer casera batiendo avellanas tostadas con cacao y azúcar hasta obtener una fina crema)
Nueces para decorar


Preparación: 

Abrir las vainas de cardamomo con ayuda de un cuchillo y apartar las semillas. Tostar un poco el comino en una sartén y cuando empiece a estar dorado sacarlo del fuego. Poner en el mortero el comino, el cardamomo, los clavos de olor y la pimienta de cayena. Moler bien y reservar.

Pelar los plátanos y quitarles los hilos. Cortarlos en rodajas no muy gruesas y reservar.

Rallar el gengibre pelado con el lado más pequeño del rallador y calentar el ghee a fuego bajo en una olla. Añadir el gengibre y dorarlo. Agregar las especias y darle un par de vueltas.

Sofreír los plátanos y dejar que se doren. Cuando empiecen a desmenuzarse añadir la sal y el azúcar. Cocinar a fuego bajo hasta que queden pastosos y apagar. Dejar en reposo con la varita de canela y servir tibio o frío.


Cortar unas tostadas de vuestro pan favorito, untarlas con la Nutella, poner el chutney por encima y terminar decorando con una nuez pelada.

Bon profit! ;)


lunes, 17 de febrero de 2014

Hummus de Lentejas Amarillas con Calabaza {Vegana}

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Aquí estoy de vuelta, ha sido un fin de semana largo y pesado. Me puse enferma el viernes pero a pesar de eso y con ayuda de una buena amiga conseguí entregar el catering y todo salió redondo.


La idea era preparar finger food para 20 personas y después de mucho pensar y darle vueltas decidí presentar unos pintxos diferentes, combinar sabores y colores de manera inesperada. Este que os presento puede parecer bastante normal pero he modificado la clásica receta del hummus con algunos toques personales que espero que os gusten.

Preparé 4 tipos diferentes de pinchos y los iré compartiendo a lo largo de esta semana.

En lugar de tahini puse semillas de sésamo tostadas y en lugar de ajo en crudo opté por ajo asado. Además de añadir un vegetal de temporada como es la calabaza para darle el último toque de suavidad y dulce que quería que tuviera este hummus diferente.


Os animo a probarlo, no es complicado de preparar y espero no os deje indiferentes.

Las cantidades las hice bastante a ojo teniendo en cuenta que estoy más acostumbrada a cocinar para 11 que para 1 pero trataré de ajustarlas para que queden bien.


Ingredientes para 20 pinchos: 

250 g de lentejas amarillas Dhal ( yo uso la marca Natco)
1/2 calabaza mediana
1 cabeza de ajo
3 cdas de semillas de sésamo tostado
Aceite de Oliva Virgen Extra
Agua
Sal al gusto
Zumo de 2 limones

2 pimientos rojos
Pan
Aceitunas de Aragón (me encantan por su sabor fuerte y amargo)


Preparación: 

Primero hay que lavar bien las lentejas. En la olla donde las vamos a cocinar cubrirlas de agua y remover, veréis que sale espuma. Tirar el agua y repetir el proceso una vez más. Añadir agua que cubra las lentejas y cocinar a fuego medio con un poco de sal y aceite. Esto lo hice bastante a ojo, teniendo cuidado de que no se queden sin agua y de no cortar la cocción añadir más agua si hace falta, hasta que se empiecen a partir y entonces ya estarán listas. La idea es que al enfriarse queden como una pasta pero no aguadas.

Mientras tanto lavamos los pimientos y sin quitarles el tallo los ponemos en una bandeja con un chorrito de aceite de oliva y los asamos a fuego medio hasta que empiecen a hincharse, entonces están listos. No calculé el tiempo, lo siento pero serán unos 45 minutos aprox.

Ponemos la cabeza de ajo sin pelar y habiendo cortado las puntas dentro de un trozo de papel de aluminio con un poco de aceite de oliva y cerramos. Asarlo junto con los pimientos.


En otra olla cocemos al vapor o en agua la calabaza pelada y una vez lista batimos las lentejas con la calabaza y reservamos.

Tostar las semillas de sésamo en una sartén dando vueltas y a fuego medio para que no se quemen, cuando empiecen a oler a tostado y estén bien doradas añadirlas a la mezcla de calabaza y lentejas.

Agregar el ajo asado y pelado, un poco de aceite de oliva y sal. Para no quemaros os recomiendo que saquéis la pulpa de ajo con un tenedor, no importa si no sale todo, el caso es darle un toque, que no sea demasiado fuerte porque puede resultar indigesto.

Sacar los pimientos del horno y dejar que se enfríen o al abrirlos el vapor nos quemará. Quitarles los tallos y pelarlos con cuidado. Cortar la pulpa en tiras y servir el hummus sobre vuestro pan favorito, un chorrito de aceite, una tira de pimiento y una aceituna. Rociar con un chorrito de zumo de limón para darle el toque final.

El hummus es muy versátil, queda delicioso acompañando cualquier verdura, arroz o como dip para unos crudités de verduras, unas galletas saladas, etc. Lo dejo a vuestra imaginación ;)

Happy cooking!


martes, 4 de febrero de 2014

Pizza con Base de Coliflor {Vegana}

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A quién no le gusta la pizza, puede que no te guste pero a esta pizza no le dirás que no aunque solamente sea por la curiosidad de probar algo nuevo.

Buscando una alternativa a la masa de harina encontré esta versión con coliflor y sinceramente me alucinó que se pudiera preparar así este vegetal. Investigando un poco más descubrí que Ferran Adrià probando ideas nuevas preparó un cuscús de coliflor que probaré en breve, pero eso ya es otro tema.


El caso es que en el blog de Eat Green, Eat Bean estaba la receta que ha resultado perfecta y luego lo que le pongas encima depende de nuestra imaginación. Mi versión lleva calabacín, tomates secos y aceitunas negras de Aragón que son mis favoritas.

La versión en la que me he inspirado lleva queso pero preferí obviarlo para que fuera menos calórica y he sustituido el huevo por harina de garbanzos pero tendré que probarlo, como recomienda, con semillas de linaza.

Tened cuidado al despegarla del papel de horno, esperar un poco a que se enfríe y endurezca antes de servir pero no tardar mucho porque es deliciosa en caliente.

De nuevo agradezco a mi hermana las increíbles fotos que ilustran esta entrada <3 Gracias nena, eres una artista! <3


Ingredientes para 4 personas : 

1 coliflor mediana
2 cdas de harina de garbanzos
cilantro fresco al gusto
1 puñado de anacardos crudos
1/2 calabacín mediano en rodajas muy finas
8 tomates secos
aceitunas negras de Aragón
AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra)
Agua
Sal al gusto


Preparación:

Preparar el queso vegano batiendo los anacardos con un poco de agua, sal y aceite y reservar.

Lavar bien la coliflor y cortar los tallos. En una olla con agua hirviendo cocer durante unos minutos la coliflor hasta que este tierna y colar. Con ayuda de una gasa colar la coliflor y escurrir bien el agua. En la receta original pone que podemos usar el agua sobrante para preparar una sopa.

En un bol mezclar la harina de garbanzos con agua y sal, batir hasta obtener consistencia de huevo batido, bien espumosa. Añadir el cilantro fresco picado fino. Agregamos la coliflor y la machacamos con un tenedor hasta formar una pasta.

Preparamos una bandeja con papel de horno, engrasamos y extendemos la masa con cuidado de que no sea muy fina. Yo lo hice con las manos, me encanta tocar los ingredientes en la cocina y es por eso que pienso que al cocinar hay que estar bien de ánimo, porque como habréis comprobado los que hayáis leído Como agua para chocolate, la cocina son sensaciones y sentimientos, emociones que se transmiten a los alimentos que luego comerán otros, y hay que tener cuidado. Puede sonar muy new age pero lo he podido comprobar y me lo creo. Cuando mejor estoy mejor saben mis platos y ahora vuelvo a estar inspirada :)

Dejar los tomates secos en agua tibia unos 15 minutos.

Hornear las bases unos 20 minutos a fuego medio o hasta que estén crujientes y tostadas por los bordes, sacar y decorar con el queso de anacardos primero, seguir con las rodajas de calabacín, los tomates secos en tiras, las aceitunas y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Meter de nuevo en el horno un rato más, unos 10 minutos a fuego medio y servir de inmediato.

Bon profit! ;)